El Barça se juega este domingo en el Camp Nou considerablemente más que un partido: se juega estar de nuevo en una final de Champions, la séptima. El 1-1 de la ida en Múnich lo dejó todo abierto, en una eliminatoria que exige cabeza, corazón… y fútbol.
En el vestuario azulgrana no se interpretó el empate como un mal resultado, pero sí como una observación. El equipo es autoexigente y sabe que no estuvo a su nivel para ganar en el Allianz. Por eso , la semana limpia de trabajo ha servido para ajustar datos y elaborar a fondo un partido en el que no hay margen.
Porque lo que pasó en la ida dejó lecciones claras. El Barça golpeó primero, con un gol tempranero de Ewa Pajor en el minuto 8, pero acabó la sección primera tolerando y pidiendo la hora. En la segunda, el Bayern dio un paso adelante y empató con un poco de Franziska Kett, antes de un final ardiente que dejó dos ausencias clave: la propia del costado alemana, expulsada por estirar de las trenzas a Salma Paralluelo, y su entrenador, José Barcala, que asimismo va a ver el partido desde la grada, por protestar esa resolución.
Aquel acercamiento confirmó que el 7-1 del Barça en el Johan en la etapa de conjuntos ya es pasado. Desde ese momento , el Bayern no volvió a perder, al tiempo que el Barça solo ha cedido una derrota liguera ante la Real Sociedad. 2 gigantes frente a frente.
En lo táctico, la sorpresa fue el planteo del Bayern. Ni Pere Romeu ni el aparato esperaban un bloque tan bajo, que logró neutralizar el centro del campo blaugrana. Esta semana se ha trabajado específicamente ese ámbito y no se descartan ajustes en este sentido.
Una de las claves puede estar en la estabilidad. En la ida, la entrada de Clara Serrajordi mejoró al grupo , aportando orden junto a Patri Guijarro en un doble pivote que dio control y aptitud para frenar transiciones. Su perfil encaja en cualquier contexto y no se desecha que logre ser titular. También va a haber que ver el papel de jugadoras como Vicky López, Caroline Graham Hansen, Claudia Pina o Kika Nazareth.
La enorme novedad es el regreso de Aitana Bonmatí. La centrocampista regresa a una convocatoria tras más de cinco meses de baja y podría tener minutos. “El reto fué largo, duro y transformador. Estoy de vuelta con el aparato y con la ilusión de la Champions en el Camp Nou. Lo volvería a realizar. Lo volveremos a llevar a cabo ”. La única baja todavía es Laia Aleixandri, que apoya desde la grada.
En el Bayern, además de las sanciones, tampoco van a estar Kett ni Barcala, y siguen siendo baja Oberdorf, Zadrazil y Damnjanovic, aunque el grupo alemán recupera a Alara.
Alén de nombres y sistemas, el factor diferencial puede estar en el ámbito. Más de 50.000 aficionados teñirán de blaugrana el estadio y se espera una enorme recibida al ómnibus del equipo , organizada por la Penya Blaugrana Totes Unides Fem Força, dos horas antes de que comience a rodar el balón. Si en cuartos el Camp Nou fue una celebración desde el inicio , esta vez va a ser una caldera: el empate obliga a competir cada minuto.
El Barça está a un paso de su séptima final de Champions, la sexta sucesiva. Nadie lo hizo antes. Y este aparato demostró que sabe contestar. Por el hecho de que en días de esta manera no basta con jugar bien. Hay que saber padecer , comprender el momento … y dejarse llevar. Por el fútbol. Y por la multitud. Con cabeza y con corazón
El partido entre el FC Barcelona y el Bayern de Múnich, correspondiente a la vuelta de las semifinales de la UEFA Women\'s Champions League, se disputará este domingo, 3 de mayo, en el Spotify Camp Nou a las 1630h.


