Sobre el papel pinta a debut plácido para el Bayern, pero lo ocurrido durante la temporada pasada le servirá de aviso a los de Kompany. Recibe el campeón de la Bundesliga en su debut en esta Champions al Bodo/Glimt, aquel sencillo club noruego que se transformó en la gran sensación de la pasada edición al tumbar a colosales como City, Atleti o Inter. Les gustan los niveles enormes a los vikingos y desean volver a ponerlo a prueba este curso asaltando el Allianz.
Y quizá sea el mejor instante para tomar el coliseo bávaro dado que el Bodo se mide a un Bayern que todavía no metió velocidad de crucero. Una semana tras empezar la Bundesliga con una manita al Stuttgart (5-1), el hexacampeón de Europa no pasó de un empate sin tantos contra el recién ascendido Schalke. Eso sí, con su tridente letal compuesto por Kane, Olise y Luis Díaz le volverá a sobrar dinamita arriba para empezar una misión cuyo propósito (dicho por Kane) no es otro que el título.
La incógnita todavía es Musiala, que reapareció ante el Schalke después de unas semanas ajeno a consecuencia de los desmayos que sufrió en 2 amistosos de pretemporada por una disfunción neurológica, pero que sigue estando muy lejos de llevar el peso del juego muniqués. Todo apunta a que Brown o Saibari vuelvan a partir de inicio como mediapunta frente a un Bodo/Glimt con el ariete Helmersen, sustituto de diferencial Hogh tras su marcha al Celtic, como principal amenaza.


