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Racing - Valladolid (18:30)

El Sardinero puede convertirse este sábado en un remedo de la sabana africana para albergar un documental sobre la naturaleza. El león procurará atrapar al búfalo para merendárselo en su quizá última posta hacia el ascenso. El Racing cuenta con todos los elementos para conseguirlo : mucha apetito retrasada en su lucha por pisar la Primera, una enorme condición de local y toda la manada (en el más destacable de los sentidos) impulsándolo desde la grada para que hinque el diente a su víctima y la degluta con la precisión de un depredador.

El búfalo no se juega nada. En este reto liguero de 42 vidas, el rumiante blanquivioleta ya ha salvado la ciudad más importante , que es la permanencia, y quizá no le importe inmolarse nuevamente. Si le brindaron revolcones obligándole a escapar hasta las gacelas Cultural y Mirandés, y ha demostrado ser incapaz de comer fuera de sus pastos, ¿qué puede hacer en territorio de leones?

Mucho. Puede llevar a cabo mucho. Primeramente , la carencia de presión puede empujarle a realizar el absurdo o por el contrario la magia que fuera sólo se vio a lo largo de ciertos minutos en Gijón y Málaga. Es dependiente de de qué manera se lo tomen los seleccionados : si como el objetivo de celebración para festejar algo que en agosto hubiera sonado casi vergonzoso, como la salvación; o una manera de decorar una temporada infame con buenos partidos frente a los tres primeros y, si se puede, empatar o ganar.

Solo Escribá, sus ayudantes y la plantilla saben de qué manera afrontarán el partido frente al líder: como víctima depredada o como depredador, dando la vuelta a los papeles habituales. De hecho uno de los jugadores del Racing y ex del Pucela recibe el apodo de búfalo: Villalibre, prácticamente inédito en Zorrilla y con 15 goles en el conjunto santanderino. Casi una incesante en la historia reciente blanquivioleta: el carbón en el Real Valladolid se transforma en diamante fuera.

El míster pucelano no ha dado pistas sobre la alineación pero habrá noticias , sin desarticular más un aparato bastante roto. Jugarán algunos de los menos comunes , no se sabe si de inicio o durante el acercamiento , con alguna presencia del filial.

La lista refleja una ausencia sonora: la de Chuki. El club se podía haber escudado en sus problemas físicos para justificarla, pero fué taxativo en su publicación oficial. El atacante no va por decisión técnica. Además de pensar en el Real Valladolid del futuro, en Zorrilla no ha sentado bien que no avisase del viaje a Bremen para pasar reconocimiento médico con el Werder.

Chuki quizá haya sido el jugador que mucho más ha contribuido al grupo en las épocas bien difíciles de la temporada, pero ni fué regular en su desempeño , ni ha sabido administrar por estar mal asesorado su lógica salida, cuando le proponen más dinero en una división mayor. El de La Victoria ya es pasado en el Pucela, si bien sea reciente y tenga una ocasión de despedida antes de vestir de verde.

El once de Santander está mucho más abierto que nunca , dada la voluntad del míster de dar entrada a los no habituales. Uno lo forman Aceves en la portería; Alejo, Martínez, Tomeo y Hugo San en defensa; Meseguer, Juric y Lachuer en la medular; con Sanseviero y Amath en los extremos; y Carvajal en punta.

Completan la convocatoria Guilherme, Jaouab, Clerc, Ponceau, Alani, Maroto, Federico, Erlien, Latasa y los filiales -aparte de Hugo San y Carvajal-, Álvaro (portero), Galde (central, ficha del Juvenil A) y Brain (delantero centro). Al lado de Chuki, ocasionan baja los lesionados Bueno, Canós, Ohio, Marcos André y Garri, junto a Michelin, con cláusula de penalización si juega, al seguir del Racing.

En los reportajes el león se acostumbra terminar comiendo al búfalo, pero la verdad dicta que la tasa del éxito del felino es del 30% si agrede en grupo , y el 17% si lo hace un individuo. De este último porcentaje, en la décima una parte de los asaltos es el búfalo quien acaba con el león, a cornadas o pistones.

Va a ser un buen día para comprender si este Real Valladolid que ha subsistido mete cuernos y rompe la celebración local o se despieza a sí mismo y se sirve en bandeja durante las celebraciones.

RACING

Santander prepara su merecida fiesta por el ascenso, tras catorce temporadas fuera de la élite. Ahora el panorama es muy halagüeño y el conjunto cantabrio puede celebrar su ascenso directo en exactamente el mismo Sardinero -presentará un lleno absoluto- si vence al Real Valladolid y al unísono el Almería, que juega como local, no gana a Las Palmas. Ambos partidos comienzan a la mismas 18.30 horas.

Caso de que se genere la victoria andaluza, los santanderinos disfrutarán el domingo de una exclusiva oportunidad de atar su ascenso, siempre que derroten al Pucela. Para esto el Deportivo va a deber empatar o perder en Riazor frente al Andorra.

José Alberto, técnico racinguista, resaltó en su rueda de prensa el potencial del Real Valladolid. «Casi todos sus futbolistas han jugado en Primera y llegan con la peligrosidad de haberse liberado de la presión clasificatoria». El míster huye de ver el encuentro como una final. «No es un partido definitivo, faltan otros 2 », indica.

Un viable once local lo forman Eriksson en la misión ; Mantilla, Hernando, Pablo ySalinas en la zaga; Gueye y Puerta de mediocentros; Martín y Vicente en los extremos; con Canales de mediapunta y Guliashvili de delantero centro.

TiroAlPalo