La vida siempre pone pruebas y todo está en de qué forma encaramos los imprevisibles por el camino. En la UD Las Palmas hay total calma pese al golpe sufrido la pasada día , ante el Girona (5-2), y una consigna clara: caemos para aprender a levantarnos. Los fallos se aceptan , pero la iniciativa es no regresar a cometerlos.
Ahora , con el Leganés en la retina (19.30 horas), los amarillos afrontan una reválida para desvanecer las inquietudes que arrojó el tropezón en Girona. Y será en un nuevo enfrentamiento directo ante un candidato a ascenso.
El Leganés, que viene con Álvaro Morata a la isla, fichaje de pedigrí y garantía de tantos , amenaza a la UD, que vuelve a casa tras una travesía de 2 jornadas consecutivas lejos del archipiélago canario —Ceuta y Girona—. Las Palmas intentará sacudirse el sopor y facturar tres puntos de oro que consolide los pasos dados por el equipo bajo el mando de Rubén de la Barrera. De vencer, serían tres triunfos en 4 jornadas, cosa para nada desdeñable, más que nada a sabiendas de que el técnico solo está empezando con su proyecto en Gran Canaria.
No podrá contar la UD con Jesé Rodríguez, sancionado gracias a la roja directa que vio contra el Girona. Esto provocará que Jefté Betancor se ponga como delantero centro y logre moverse como pez en el agua tras tener que tirarse al costado izquierdo en las tres primeras jornadas ligueras. De resto, pocos cambios va a haber.
El once titular estará condicionado por el estado físico de Iván Jaime
Caro proseguirá bajo los palos a pesar del fallo que cometió. Pezzolesi, Suárez y Clemente repetirán en un once titular en el que podría colarse Bonfanti en menoscabo de Herzog. Kirian y Enzo mezclarán en la salón de máquinas, con Fuster como mediapunta. En los extremos hay más dudas. Miyashiro tiene plaza asegurada, pero en la banda izquierda todo depende de cómo esté físicamente Iván Jaime. Elías Romero se posiciona para ser de la partida, mientras que Rafa Cruz también pide lugar.
Con todo, la UD desea ofrecer un golpe encima de la mesa ante el Leganés y olvidar el fracaso de la semana pasada. Abrir la jornada con triunfo sería una bombona de oxígeno y de ética para los pupilos de Rubén de la Barrera. La victoria siempre y en todo momento da aliento.


