Las dos escuadras dibujan trayectorias contrapuestas. Una va hacia abajo en los últimos meses y otra cotiza al alza. El Cádiz CF terminó la primera vuelta en la sexta posición y en este momento reside en la 18ª. El cuadro visitante miltaba entonces en el puesto catorce y ahora habita el undécimo con una calma de la que no pueden alardear los amarillos.
El recorrido de la segunda una parte de la temporada refleja con meridiana claridad la situación de hoy de los dos contrincantes que se ven las caras en el desafío que forma parte de la 35ª día de LaLiga Hypermotion. El Cádiz CF ha sumado sólo 4 puntos de 39 una vez superado el ecuador del curso, 17 menos que el Andorra, que ha conseguido 21. El equipo amarillo solo ha ganado un encuentro a lo largo de ese período y su contrincante amontona media docena de victorias.
La distancia entre los dos rivales se aprecia en la faceta ofensiva. El Cádiz CF es, con ocho muchos , el aparato menos goleador de la segunda vuelta con una pobre media de 0,6 por partido. El Andorra acredita más del triple de goles : un total de 27 (dos por encuentro ). Pocas veces se queda sin perforar la portería contraria. Es el grupo más anotador y el 6-2 que le endosó al Racing de Santander (líder del torneo) el pasado fin de semana fue una demostración de poderío.
El adversario de los amarillos se identifica por su vocación atacante que desarrolla con la posesión de la pelota, la aptitud de desborde en el uno contra uno y la eficacia en la definición. Los de Sergio González ahora están avisados de cómo se las gasta un Andorra que llega a la capital gaditana con la tarea de la salvación prácticamente resuelta.
Un contrincante con facilidad para hacer gol pone a prueba el sistema defensivo del Cádiz CF que si por algo se caracteriza en la segunda vuelta es por su extrema fragilidad.


