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Cacereño - Guadalajara (21:15)

El Cacereño lleva muchas jornadas jugando finales, «desde el instante en que comenzó la segunda vuelta», dice Julio Cobos, pero la cita de este viernes en el Príncipe Felipe ante el Guadalajara (21.15 horas) es considerablemente más que una final, es una finalísima. No hay margen para el rodeo.

Después del duro golpe de Vigo, del 3-0 ante el Celta Fortuna y de otra ocasión perdida para apretar la riña por la permanencia, el grupo verde afronta un partido que puede marcarlo todo en esta recta final. Lo resume el propio entrenador con una crudeza que no deja inquietudes : «El equipo que pierda lo va a tener verdaderamente difícil , no está descendido matemáticamente, pero sí que lo tendría muy mal; el aparato que gane sigue respirando y sigue teniendo opciones de poder salvarse». Con eso, admite , «está todo dicho». Es, insiste, «una auténtica final».

La clasificación aprieta y el Cacereño llega a esta noche con la obligación de contestar. La mala primera vuelta, donde solo sumó 16 puntos, dejó al grupo en una situación extrema y ha convertido cada jornada de la segunda mitad del campeonato en una guerra sin red. Pero esta vez el vértigo es aún mayor por el hecho de que enfrente estará un rival directo, con un punto mucho más , 35, pero asimismo atenazado por la urgencia. Guadalajara y Cacereño no juegan solo un partido: se juegan vida.

Cobos admite que la derrota en Balaídos fue dolorosa, pero a lo largo de la semana el trabajo fué dirigido a un concepto central: reconstruir el ánimo y mantener la fe. «Hay que tratar de levantar el ánimo de los jugadores y opinar que todavía se puede», resalta el técnico, que afirma ver al grupo conectado : «La semana de entrenamiento ha sido una buena semana, teniendo fijado en la cabeza que hay que ganar como sea».

Ese «todavía se puede» no es una consigna vacía. Cobos tira de memoria y de experiencias pasadas para recordarle a su vestuario que el fútbol no frecuenta respetar las lógicas del desánimo. «He vivido mil ocasiones », enseña. Y entre todas y cada una rescata una especialmente reveladora: una permanencia que parecía perdida a falta de cuatro jornadas, con tres partidos fuera de casa, después de haber ganado solo uno como visitante en todo el curso. Sin embargo , aquel aparato enlazó cuatro victorias y se salvó. «Parecía irrealizable », recuerda. De ahí que en este momento insiste en una convicción que quiere inocular a los suyos y a todo el ambiente : «En el fútbol no hay nada irrealizable ; hay cosas que cuestan un poquito mucho más , y nos va a costar , pero en el fútbol no hay nada imposible ».

La finalísima, además , se jugará con la cabeza tanto como con las piernas. Cobos prevé «un partido de varios nervios» por la trascendencia del resultado y por el peso que va a tener cada aspecto. Ahí estará una de las claves: serenarse en la mitad del temblor, saber interpretar «los pésimos instantes » y entender , como recuerda el entrenador, que en un acercamiento hay «muchos mini partidos». El equipo que mejor se ayude , el que mejor sea capaz de «campear el temporal», tendrá bastante ganado.

Y en esta noche límite el Príncipe Felipe ha de ser parte decisiva del plan. El club ha activado promociones para beneficiar la mejor entrada posible y el mensaje es inequívoco: el estadio debe mover como en las grandes ocasiones. Cobos no lo oculta. «Creo que es un partido fundamental para todos, para el Cacereño, para su afición, para toda la multitud », asegura. Y añade una petición con forma de llamamiento: «Estoy seguramente se va a vivir un partido donde nuestro público nos va a ofrecer ese oxígeno que frecuentemente se precisa para llevarnos a la victoria». No charla solo de acompañamiento , sino más bien de energía, de ese «plus » que, en noches de esta manera , puede levantar a un equipo en el momento en que flaquean las fuerzas.

El Cacereño sabe que quizá no necesite ganarlo todo de aquí al final , pero también tiene claro cuáles son los partidos que no puede dejar huír. Este es uno de ellos. Pues ganar significaría proseguir respirando, sostener viva la persecución y convertir la angustia en promesa. Perder, en cambio, sería cargarse con demasiadas papeletas hacia el descenso. Por eso este viernes no espera un encuentro mucho más , no una final más. Espera una finalísima.

El CP Cacereño encara este viernes una auténtica final por la permanencia en Primera Federación. El conjunto de Julio Cobos recibirá en el Príncipe Felipe al Guadalajara, otro aparato ubicado en puestos de descenso, en un desafío clave para continuar con opciones de salvación.

Los alcarreños llegan a Cáceres con un punto mucho más que el equipo extremeño, que arrancará la día a cuatro puntos de los puestos de permanencia, por lo que una victoria se antoja indispensable para reducir distancias cuando la competición entra en su tramo decisivo.

Entre los causantes determinantes para lograr el triunfo será el acierto de cara a portería. El Cacereño suma 30 goles en lo que va de campeonato, lo que le convierte en el tercer aparato menos goleador del grupo , solo por enfrente de Arenteiro y Osasuna B. A nivel individual, 4 jugadores han alcanzado los tres tantos esta temporada: Palacín, Diego Gómez, Berlanga y Javi Ajenjo.

Exactamente Javi Ajenjo ha analizado de qué forma llega el equipo a este encuentro crucial tras el duro golpe sufrido en la última día en Balaídos. “Nos encontramos fastidiados, íbamos con mucha ilusión de poder sacar los tres puntos, que era lo que mucho más precisábamos , pero hay que olvidarlo lo antes posible para este viernes ofrecer la talla en un gran partido”, ha señalado el futbolista.

Con solamente margen de error , los de Cobos confían en hacerse fuertes en casa. “Los dos equipos estamos muy necesitados, pero poseemos la ventaja de jugar en el hogar y hay que aprovecharla”, ha subrayado Ajenjo, consciente de lo que hay en juego.

La plantilla apela asimismo al acompañamiento de la afición para sacar adelante el encuentro y sumar tres puntos vitales. “Que a lo largo de los 90 minutos estén con nosotros. Haremos un buen partido y vamos a sacar los tres puntos, seguro”, aseguró el jugador.

El Cacereño se confía de esta manera al Príncipe Felipe y a su gente para mantener viva la lucha por la permanencia en una cita marcada en rojo en el calendario.

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