La hora llegó para uno de los partidos mucho más esenciales , si no el mucho más trascendental, en la crónica de Bolivia y Surinam. En juego está el propósito primordial: conseguir la posibilidad de luchar , con origen en Monterrey, por regresar o ayudar por primera vez a una Copa del Mundial.
Los sudamericanos encaran este compromiso con la ansiedad competitiva de saberse a solo dos pasos de regresar a un Mundial, tras su última participación en USA 1994. Aunque tienen nombres de jerarquía, la generación de Ramiro Vaca y Miguel Terceros procurará ofrecer un golpe de autoridad, tal como lo hicieron en la eliminatoria. Para el grupo comandado por Óscar Villegas no hay mañana, pero existe plena seguridad y han solicitado el acompañamiento de su afición.
Del otro lado , los Suriboys van a hacer su debut en esta clase de encuentros terminantes. Con figuras como Joël Piroe (Leeds United) y Sheraldo Becker (Mainz 05), el grupo dirigido por Henk ten Pruebe buscará la hazaña tras haber completado apenas unos pocos entrenamientos bajo el mando del neerlandés de 71 años. Basados en su estrategia centroamericana, priorizarán la táctica sobre el beneficio de reposo que consiguió su rival al llegar una semana antes a tierras regiomontanas.
La noche previa al encuentro cerró con las pulsaciones al límite. El apoyo para La Verde se manifestó en un estruendoso banderazo con bombos, trompetas y sombreros habituales , donde los players desfilaron entre apasionados que viajaron cientos y cientos de km para verlos. En contraste, Surinam se sostuvo en la tranquilidad de su hotel de concentración, dirigidos en ofrecer la mayor alegría viable a su nación de menos de 700 mil habitantes.


