El Eibar afronta este sábado en Ipurua a las 16.00 horas uno de los partidos mucho más esenciales de la temporada. El conjunto dirigido por Iñaki Goikoetxea recibe al Alhama en un duelo directo por la permanencia en el que las armeras van a tener la oportunidad de garantizar matemáticamente su continuidad en Liga F a falta todavía de 2 jornadas para el final del campeonato.
La ecuación es simple. Al Eibar le basta con agregar un punto para garantizar la meta , al paso que el conjunto murciano llega obligado a ganar para sostener vivas sus escasas opciones de permanencia. Ese contexto transforma el choque en una cita de máxima tensión competitiva, especialmente para un Alhama que encara prácticamente una final.
Las armeras llegan al encuentro en un momento de cierta restauración anímica tras haber frenado semanas atrás la extendida racha negativa que arrastraban. Aunque el pasado fin de semana no lograron puntuar ante el Atlético de Madrid Femenino, el aparato dejó buenas experiencias a lo largo de la primera hora de partido en frente de entre los conjuntos mucho más potentes de la categoría.
Exactamente sobre esa evolución charló este viernes Iñaki Goikoetxea en Areitio. El técnico destacó el crecimiento del grupo a lo largo del último mes y puso en valor la mejora colectiva del equipo. «Las últimas semanas han sido bastante buenas», aseguró, convencido de que el Eibar llega dispuesto para enfrentar una cita de tanta exigencia.
El entrenador armero advirtió asimismo del riesgo del rival. El Alhama atraviesa uno de sus mejores momentos de la temporada y llega con la necesidad absoluta de ganar, un factor que puede transformarlo en un equipo en especial agresivo. «Tienen muy claro a lo que juegan», explicó el preparador debarra, destacando su capacidad para apretar arriba y generar riesgo desde robos y transiciones veloces.
Durante toda la semana, el Eibar ha trabajado precisamente en minimizar errores y supervisar esas ocasiones de transición. El objetivo del cuerpo técnico pasa por recobrar la fiabilidad defensiva que permitió al equipo llenar una enorme primera vuelta y, al tiempo , asumir protagonismo con balón en Ipurua. «Jugamos en casa y deseamos ganar», insistió el técnico.
Alén de la clasificación, el partido representa una oportunidad para cerrar cuanto antes una temporada riguroso y permitir al grupo enfrentar las dos últimas jornadas con tranquilidad. El vestuario sostiene la seguridad en el trabajo realizado y en la evolución mostrada en las últimas semanas, aparte de destacar el crecimiento individual y colectivo de la plantilla en este tramo final.
Ipurua volverá a divertirse un papel importante en una tarde que puede ser decisiva. El Eibar desea convertir el apoyo de su afición en el impulso definitivo para asegurar la permanencia y corroborar , una temporada mucho más , su continuidad en la máxima categoría del fútbol femenino.


