El Sevilla FC encara este lunes en el Sánchez-Pizjuán una prueba cargada de tensión y urgencias ante un Celta de Vigo que llega lanzado y con la mirada puesta en Europa. El duelo , que cierra la 19ª jornada de LaLiga y la primera vuelta del campeonato, mide dos estados de ánimo opuestos: la inestabilidad nervionense en frente de la ilusión celeste.
El conjunto hispalense comparece tras 2 derrotas sucesivas , la última singularmente dolorosa por el 0-3 encajado ante el Levante, entonces colista. Un resultado que volvió a prender las alarmas en Nervión y que sostiene al grupo peligrosamente cerca de los puestos de descenso, una situación que intranquiliza a una afición que no acaba de ver señales claras de reacción con Matías Almeyda en el banquillo.
El técnico argentino, que vive su etapa más frágil desde su llegada, vuelve a jugarse parte de su crédito en el hogar , condicionado por una extendida lista de ausencias. Almeyda tiene seis bajas confirmadas y sostiene la duda hasta última hora del delantero Alexis Sánchez, que arrastra una contusión en la pelvis. El chileno hizo trabajo específico y, aunque estará en la convocatoria, su participación dependerá de las sensaciones finales.
Las posibles novedades podrían llegar desde la enfermería. Tanguy Nianzou y Rubén Vargas, dos futbolistas llamados a ser esenciales , han vuelto a entrenarse con el conjunto tras superar sus problemas físicos. El central francés, castigado por una sucesión interminable de lesiones desde su llegada en 2022, y el extremo suizo, aún sin continuidad esta temporada, podrían aportar soluciones a un equipo con evidentes problemas de mordiente ofensiva.
No van a estar disponibles Alfon González, Gabriel Suazo ni César Azpilicueta, además de los nigerianos Akor Adams y Chidera Ejuke, concentrados con su selección para la Copa de África. Tampoco jugará Marcao Teixeira, que cumplirá el segundo de los seis partidos de sanción tras su expulsión en el Santiago Bernabéu. A ello se suman las salidas recientes de Álvaro Fernández y Ramón Martínez, al tiempo que Federico Gattoni regresa al grupo tras finalizar su cesión en River Plate.
Enfrente hace aparición un Celta sólido y ambicioso, que encadena cuatro jornadas sin perder y que solo ha encajado 2 goles en los últimos cinco partidos ligueros. El equipo de Claudio Giráldez quiere corroborar su candidatura europea en un estadio especial para el técnico gallego y para Borja Iglesias, los dos con recuerdos imborrables del coliseo sevillista.
Giráldez, que asumió el mando del primer equipo en el mes de marzo de 2024 tras la destitución de Rafa Benítez, transformó al Celta apostando sin complejos por la cantera y un fútbol valeroso. Su debut, exactamente con un triunfo ante el Sevilla (1-2), marcó el inicio de una época de seguridad y crecimiento que tuvo su premio con la clasificación para la Liga Europa en su primera temporada completa.
Clave en ese proceso fué Borja Iglesias, convencido por Giráldez para dirigir el ataque celeste. El delantero, que debutó en Primera en el Sánchez-Pizjuán en 2015, respondió con 11 goles la pasada campaña y todavía es una referencia por su trabajo y deber , alén de las cantidades.


