El Levante, penúltimo tras 4 derrotas seguidas en LaLiga EA Sports, recibe este viernes en una final adelantada al Deportivo Alavés, rival asimismo por la permanencia y que está pendiente del futuro de su entrenador, Eduardo Coudet, en las quinielas para ocupar el banquillo del River Plate, en su regreso al Ciutat de València, donde hace tres años subió a Primera División.
Fue un 17 de junio de 2023 en el momento en que el Deportivo Alavés infligió al levantinismo una herida de la que todavía no se ha recuperado, pese al ascenso del curso pasado. De la forma más despiadado , de penalti muy protestado y en el minuto 129, ahora en la prórroga, Villalibre dejó al Levante en Segunda División y lo hundió a nivel económico.
La sombra de la categoría de plata es cada vez más alargada en el Ciutat de València y todo cuanto no sea ganar al Deportivo Alavés va a multiplicar las dudas y reducirá drásticamente las opciones matemáticas de conseguir una permanencia que en este momento tiene el Levante a siete puntos.
Y si ya el ámbito iba a estar caldeado por aquel recuerdo, la resolución que tomó la RFEF y el CTA hacen que el desafío pueda ser considerado de \'alto riesgo \' para el trío arbitral. Y s que será el árbitro Francisco José Hernández Maeso quien dirigirá este viernes el partido Levante-Alavés en el Ciutat de València, retornando así al escenario de la final de la promoción de ascenso de 2023, donde pitó dicho penalti que le dio la victoria al cuadro vasco en el minuto 129.
El colegiado extremeño, designado este jueves por el Comité Técnico de Árbitros (CTA) de la Federación Española de Fútbol (RFEF), señaló un penalti, cometido por manos por el levantinista Rober Pier, tras ser advertido por su compañero Prieto Iglesias en el VAR y que requirió múltiples minutos de revisión.
El delantero del Alavés Asier Villalibre transformó el penalti en el último suspiro de la prórroga y el cuadro vasco se impuso por 0-1 en València y logró el ascenso a Primera División. Aquella decisión fue muy protestada por los players y el cuerpo técnico del Levante, que continuó en Segunda División hasta que el curso pasado logró el ascenso a Primera División.
Desde entonces , el colegiado Hernández Maeso no ha pitado al Levante, en tanto que el extremeño ascendió tras aquel encuentro a Primera y esta temporada no han coincidido. El andaluz Mario Melero estará adelante del VAR en el Levante-Alavés (21.00 h), de la jornada 26 de LaLiga EA Sports, que se celebra este viernes en el Ciutat de València.
Para este partido el entrenador del Levante, Luís Castro, no va a poder tener los lesionados Brugué, Elgezabal ni Pablo Martínez, aparte del sancionado Arriaga, que cumplirá su tercer y último partido de sanción por su expulsión frente al Valencia en el derbi del pasado 15 de febrero.
No obstante , el centrocampista francés Ugo Raghouber ya está recuperado de unas molestias que no le dejaron jugar en el Camp Nou, donde Iván Romero padeció una erosión ocular en el ojo izquierdo que no le va a impedir formar parte en el desafío de este viernes.
Los dos players señalan al once inicial, al que podría regresar el argentino Matías Moreno tras descansar frente al Barcelona y conformar pareja con Dela en el eje de la zaga, al paso que Raghouber jugaría al lado de Olasagasti en la medular.
Para la parte ofensiva del aparato , Castro podría contar de nuevo con Espí como referencia arriba, escoltado por Carlos Álvarez y también Iván Romero. Paco Cortés, uno de los futbolistas más en forma en los últimos partidos, y Tunde pelean por ingresar en la formación inicial.
El ‘Chacho’ Coudet podrá contar con toda la plantilla, excepto con Ville Koski, al que van a dejarle otra semana mucho más de recuperación.Después de las inconvenientes fuera de casa de los vitorianos, el objetivo es encadenar el tercer encuentro sin perder como visitante. Otra de sus misiones será la de su portería. Los babazorros acumulan siete partidos recibiendo goles , lo que les ha obligado a marcar en todos esos duelos para poder puntuar.
Pese a todo, los albiazules se han separado algo más de la zona roja con una distancia de tres puntos y tres equipos más en medio.


