Llega la quinta jornada liguera, que es la sexta cita de todos modos para el Celta (que, en un calendario de locos, adelantó una cita al coincidirle con la Liga Europa) y ni el cuadro vigués ni el Málaga han estrenado aún su casillero de victorias.
Son dos equipos muy de autor, 2 proyectos de cantera y dos niveles de urgencia, por el hecho de que no se puede comparar la del cuadro vigués, con una plantilla superlativa y un filial en Segunda División, y un Málaga que asoma en la categoría con la inexperiencia por bandera.
El cuadro de Funes enfrenta la primera salida liguera ganable, si se comprende como tal que puede tener ocasiones de sorpresa al no confrontar a ciertos \'enormes \'. Pero el calendario en Primera División solamente da tregua ni cualitativa ni cuantitativamente, pues los tres próximos oponentes son equipos europeos (Celta, Villarreal y Getafe) y los partidos se festejarán en un intervalo de ocho días, antes del mayor parón vivido durante la competición en los últimos años , ajeno de la pandemia o el Mundial de Probar , pues al cuadro de La Rosaleda le corresponderá estar diecinueve días sin competir.
Aunque el curso pasado el Celta ya tardó diez jornadas en ganar y acabó sexto sin enormes problemas (frente al bajo nivel medio de la categoría), eso no exonera de las dudas que está provocando el aparato vigués, que además sólo lleva dos goles , con muy poca participación del campéon de todo el mundo Borja Iglesias (veinte minutos), mermado y que el día de hoy se queda fuera de la convocatoria. Es un aparato bien difícil de describir , por sus grandes rotaciones y la sepa de jugadores indiscutibles , alén del rumano Radu en la portería. Es una dificultad añadida para Funes al elaborar el choque sin la seguridad de qué diez jugadores de campo van a salir en el 3-4-3 irrenunciable, en un aparato al que el martes le espera un viaje en avión de cinco horas a Chipre.
El Málaga recuperó a Niño en la convocatoria, pero prosigue con las ausencias de media o extendida duración (Calero, Murillo, Lobete y Ochoa) y perdió por un virus gastrointestinal de última hora a Aznou y Álex Pastor. Un poco de Adrián (como en el anuncio del brandy) es mucho , sobre todo cara a ganar alternativas de nivel en un ataque en el que se ha debido exprimir bastante hasta la actualidad a Chupete. Se intuyen novedades otra vez en el once de Funes, que trata de ir poniendo a Pablo Martínez y Cajuste como elecciones reales en el centro del campo, tal como a Salinas en el lateral izquierdo, si bien Puga y Rafita prosiguen siendo a día de hoy los más destacados laterales libra por libra.
Álex Pastor y Adrián Niño, en un ejercicio de propiocepción con balones hinchables.


