Jornada 21 de la Premier League, donde el Burnley recibe en su estadio al Manchester United en un duelo con objetivos muy diferentes. Un partido que, por contexto y dinámica , apunta a ser abierto y con ritmo prominente.
Por una parte poseemos a un Burnley situado en la 18ª situación , en medio de una región de descenso y atravesando un momento crítico. El equipo encadena 11 partidos de liga sin ganar, con 9 derrotas en ese tramo, y ni siquiera como local está logrando mudar la activa. A esto se suma un historial muy negativo frente al United, con 8 duelos consecutivos sin vencerle, y una sensación general de fragilidad defensiva que le está penalizando jornada tras jornada.
En el caso del Manchester United, el conjunto visitante llega en 6ª posición , con una temporada irregular pero más estable que en años recientes. Será el primer partido del nuevo técnico Darren Fletcher, tras la salida de Rubén Amorim, y el aparato busca reaccionar. Aunque no enlaza victorias con facilidad , fuera de casa está rivalizando bien, sumando en 6 de los últimos 7 desplazamientos, y además domina precisamente este campo, con 6 victorias en sus últimas 7 visitas a Burnley.


