Han vuelto a llevar a cabo historia los juveniles del Real Betis Balompié. Tras comenzar el partido con 0-2 a favor del Celta en los primeros 15 minutos con dos errores gravísimos, el aparato bético logró reponerse mentalmente, aplicó con perfección su fútbol y remontó con mucha épica: en el minuto 89 para hallar el pase a la final de la Copa del Rey Juvenil.
Eran ya 27 años los que pasaron desde la última vez que la especialidad verdiblanca conquistó esta competición por última vez en esta categoría y este domingo tendrán la oportunidad de regresar a llevarlo a cabo.
El partido empezaba de la peor forma viable para el equipo de Javier Barrero. Más allá de que los verdiblancos salieron bastante enérgicos, con un tiro de Carlos de Roa en los primeros minutos que se iba desviado por bastante poco, y con algún acercamiento mucho más de los heliopolitanos pero sin peligro real. Todavía se encontraba asentándose el partido y un poco pasados los primeros diez minutos, Curro tenía la mala fortuna de desestabilizar la balanza con un gol en propia misión. El joven central verdiblanco, para más inri, cometió a los dos minutos un fallo garrafal que colocaba el 0-2 en el marcados en apenas 18 minutos.
Desde ahí, el conjunto verdiblanco se veía obligado a remar contracorriente. Es cierto que quedaba bastante partido, pero ahora tenía que remontar un 0-2 ante un aparato celeste que sí que se mostraba sólido sobre el césped. Después de muchos minutos en los que no venía pasando nada para los verdiblancos debido al buen llevar a cabo defensivo de los gallegos, llegaba un instante clave en el partido. En el momento en que quitaban simplemente unos segundos a fin de que se terminase la sección primera , un jugador que no había aparecido demasiado como era Morante JR, anotaba con un disparo muy fuerte un buen gol desde fuera del área para ofrecer un toque psicológico a nivel positivo a los suyos de cara a la segunda parte.
En una aceptable jugada colectiva en el minuto 57, Masqué estuvo muy cerca de anotar el empate tras haber salido en muy buena activa en la segunda parte, con un Celta que se echó bastante atrás en el campo. Eso obligaba a los suyos a tener que recorrer demasiados metros para ocasionar riesgo , algo complicado con el nivel de aplicación del centro del campo y la defensa bética. Los de Javier Barrero seguían llegando, proseguían progresando y sobre todo teniendo ocasiones esenciales , algo que no había pasado bastante en la primera mitad.
Y como se suele decir, tanto va el cántaro a la fuente hasta que se llena. Tras una recuperación en campo opuesto demostrando un gran nivel en la presión al rival , los verdiblancos recobraban la pelota, y tras una enorme acción que implicaba mucha tranquilidad dentro del área, Rubén de Sa definía a placer para mudar totalmente el partido. Empate nuevamente en el marcador. A causa del gol se enfriaba un tanto el partido como resultado de que el aparato vigués tenía que dar un paso adelante. Comenzaba a aumentar el número de faltas y los duelos y a reducirse el número de oportunidades reales. Eso sí, las pocas que hubo a raíz del empate fueron del conjunto celeste y Manu González fue mostrándose como el salvador de los suyos.
La posibilidad de la prórroga ya avizoraba a los 2 equipos, pero eso a los de Javier Barrero daba igual. El último tramo de cinco minutos demostró sobre el césped del Anxo Carro que de principio a fin los verdiblancos fueron a por el triunfo. Poniendo en riesgo y buscando todo el tiempo oportunidades esenciales que dejasen dar la puntilla. Y la insistencia iba a tener premio. Un premio muy merecido e histórico. Carlos de Roa filtraba un gran pase para González que terminaba dando el pase de la desaparición para un Enzo Fierro que definía a placer a falta de unos segundos para llegar al mismo tiempo reglamentario, desataba la disparidad en Lugo para los verdiblancos y colocaba a los suyos en la enorme final del domingo 15 de marzo.
Este domingo desde las 11:45 horas van a tener una exclusiva cita con la historia los juveniles verdiblancos, que se medirán al ganador del partido entre el FC Barcelona y el Deportivo de la Coruña.


