Después de quedarse fuera del Top 8 en la última jornada de la liguilla que le acreditaba la clasificación directa a los octavos de final de la Champions League, el Newcastle United no podía permitirse un pinchazo frente al Qarabağ FK en la ida de dieciseisavos. Los locales venían de alcanzar un jalón histórico al colarse entre los 24 mejores. El Estadio Tofiq Bəhramov de Bakú albergaba el choque entre azeríes e ingleses.
Partido trámite para el combinado de Eddie Howe, que se impuso por 1-6, dejando la eliminatoria encarrilada en los primeros 45 minutos. El Newcastle, el día de hoy con la flexible verde, no tardó ni tres minutos en abrir la lata: un pase al hueco de Dan Burn dejó solo a Anthony Gordon, que batió a Mateusz Kochalski con un tiro raso y cruzado. Sin tiempo para absorber el golpe, el Qarabag recibió el segundo gol a la salida de un córner botado por Kieran Trippier. El lateral inglés puso un balón tocadito al segundo palo, que remató de cabeza, sin oposición, el central alemán Malick Thiaw.
El asedio fue incesante. La presión alta ahogaba la salida local y Kochalski empezó a multiplicarse. En el 14\' evitó el tercero y, poco después, volvió a ganar un codo con codo a Harvey Barnes. En los primeros 30 minutos, el portero polaco sostuvo a los suyos con hasta cinco intervenciones de mérito mientras que el carril central azerí era una autopista para las \'urracas\'. Los problemas se amontonaban para el aparato de Gurban Gurbano que, al ecuador del primer tiempo, tuvo que substituir por lesión al central azerí Bahlul Mustafazada, y entro por él Dani Bolt.
Sin embargo , la resistencia se rompió definitivamente a la media hora. Una jugada ensayada terminó con tiro de Barnes que impactó en la mano de un defensor. Tras revisión en el VAR, el colegiado noruego, Espen Eskas, señaló penalti. Gordon no disculpó y firmó el tercero. El extremo inglés estuvo desatado : segundos después acabó otra acción eléctrica para el cuarto y, al filo del reposo , convirtió otro penalti para sellar un 0-5 demoledor. \'Póquer \' y exhibición en una primera parte inolvidable para el \'extoffee\'.
Tras el paso por los vestuarios, las \'urracas\' levantaron el pie del acelerador y el acercamiento se volvió más disputado. Los locales empezaron a aproximarse a la portería de Nick Pope y, en el minuto 55, Jafarguliyev anotó el gol de la consolación. Howe movió el banquillo, entraron Jacob Ramsey, William Osula y Jacob Murphy por Joe Willock, Gordon y Elanga. A los pocos instantes de generarse las sustituciones, Murphy puso la media docena de goles. En los minutos finales, el Qarabag, herido pero orgulloso, trató de estirarse y encontró algo mucho más de balón, si bien sin hondura.
El ritmo descendió y el silbido final confirmó una goleada que deja prácticamente sentenciada la eliminatoria antes de la vuelta en St. James’ Park. En Bakú no hubo sorpresas: hubo autoridad. Y un mensaje claro de aviso del Newcastle a Europa.


